Sobre Mí
No recuerdo cuándo dejé de pintar... pero tampoco cuándo empecé.
Desde que tengo uso de razón, tenía un creyón en la mano, pintaba y perdía la noción del tiempo... Pintar me hacía feliz, pero aún más feliz me hacía compartir mis dibujos, porque siempre pintaba para darle esa pieza a alguien especial.
Toda la vida he amado los animales, las plantas, las flores, la naturaleza. No tengo palabras para describir la magia, conexión y plenitud que siento por ella. No es casualidad que haya sido lo que siempre he amado pintar.
No puedo dar una biografía mejor resumida si no es con estas palabras: fe, familia, amor, naturaleza, imaginación, aprendizaje, servir, crear.
Es ahí donde la autenticidad, la simplicidad y el propósito se unen con pasión y fe, para sembrar cada día una semilla de luz con la humilde esperanza de que sea capaz de entrar por las rendijas o grietas del alma y del corazón... para lograr despertar y hacer trascender todo lo que somos y lo que podemos ser, para finalmente hacer sonreír al alma.
También me gradué en Administración de Empresas con especialidad en diseño. Trabajé con grandes equipos en el área creativa, en maravillosas agencias de publicidad.
Y con el tiempo, mi camino profesional me ha llevado a trabajar muy de cerca con los espacios, desarrollando una sensibilidad especial por el arte y la forma en que un entorno puede transformar emociones.
Pero, sobre todo...
Soy una madre entregada y en cada pincelada hay una intención profunda:
rescatar a nuestra humanidad en cada pincelada...
y a mí misma en cada una de ellas.
